Es un espacio cultural y creativo para los artistas morelenses, una casa ubicada al norte de la ciudad sirve como restaurant y residencia de un grupo de artistas plásticos de Cuernavaca. Es un restaurante de comida tradicional y tienen platillos prehispánicos.  El lugar está repleto de obras de arte que apreciamos mientras comemos. Para los niños hay una granjita de animales donde pueden entretenerse y los adultos podemos entretenernos con uno de los sabrosos pulques frape que son la especialidad del barman.  Vayan, está buenísimo.