Y POR FIN LLEGÓ EL DÍA…

Cuernavaca

Incremento en el transporte público en Cuernavaca
Por: Efren Tello
Twitter: @efrentello

Hoy al despertar se ha hecho realidad la amenaza que con tanto tiempo nos venían cantando… el alza en la tarifa del transporte colectivo. Desde hace algunas semanas los transportistas han solicitado y hasta exigido este aumento con argumentos como el alza del precio en combustibles, refacciones, canasta básica, etc., y que no es posible sostener el costo que se tiene desde hace 3 años, exactamente desde el 29 de Julio de 2009, y que es de $5.50 (cinco pesos 50/100 M.N.). Aquí la cuestión es, ¿De verdad es necesario el incremento de tarifa?

Para responder esta pregunta se debería ser chofer de un transporte de este tipo y vivir desde adentro todas las situaciones que transcurren durante cada día que prestan sus servicios, desde el tráfico hasta las malas condiciones en que mantienen la gran mayoría de sus unidades, y que es otro punto que arguye a sus solicitudes. Como eso es imposible (no imagino el que tengamos que turnarnos cada día la conducción entre toda la población para que podamos entender este cuestionamiento), tendremos que conformarnos con sus explicaciones que tienen su valor, como la opinión de cada quien.

Por otro lado, el lado del usuario, este aumento sería un robo más que tendrían que absorber los bolsillos de la población para que los transportistas estén tranquilos y contentos, bueno, medio contentos porque el aumento autorizado es alrededor de un 20%, la mínima será a partir de hoy de $6.50 (seis pesos 50/100 M.N.), y que, según las redes sociales, ellos requerían que mínimo llegara esta a $8.50 (ocho pesos 50/100 M.N.) que representaría poco más del 50%. Aunado a todos los abusos que se sufren al utilizarlos, pues desde que casi tienes que abordar la unidad con un brinco y agilidad digno del mejor medallista olímpico de gimnasia hasta el lenguaje tan folclórico con que se refieren los conductores a los demás transeúntes y automovilistas. Eso sin mencionar su música de ambiente que logra cimbrar a una masa como la de esos camiones con las bocinas y buffers que tienen estratégicamente instalados para que todos gocemos de la selección musical a gusto del conductor.

A mi parecer la verdadera pregunta sería, ¿Es justo el incremento al transporte colectivo? He aquí el punto crítico del tema, puesto que si se respetaran los acuerdos que se firman el transporte sería muy diferente a como es en la actualidad, ya que para empezar las concesiones otorgadas por el gobierno al transporte colectivo fue para que el concesionario fuera el que trabajara la unidad y que de ahí generara los recursos para el sustento que cada uno tenemos derecho a obtener legalmente, y que mantuvieran su unidad en perfectas condiciones, que fueran usables y tuvieran un mínimo de limpieza, que se condujeran con el usuario de forma correcta y educada, que manejaran con todas las precauciones posibles ya que son responsables de las vidas que viajan en su unidad, que respetaran el reglamento, en fin, que el transporte fuera digno de la mejor sociedad que pudiese existir. ¿Se ha logrado esto? Obviamente NO.

Para empezar los que conducen son contratados por los dueños de la concesión, y deben de pagar una “cuenta” diaria, además de entregar la unidad con el tanque lleno, ya sea al dueño o a otro chofer que se tenga contratado que debe hacer exactamente lo mismo. La mayoría de las unidades están para llorar, culpa en parte del usuario debemos admitirlo, y que los dueños ignoran o arreglan como acostumbraban antes y que ha sido una pesada carga para todos, la mal llamada a la mexicana, que no es más que un trabajo rápido que solucione ahora aunque después se tenga otra vez el problema incluso aumentado; sobre la limpieza parece que coleccionan el polvo, y las manchas que te encuentras en el piso son tan extrañas que en tu vida podrás adivinar su origen. La forma en que manejan y hasta compiten contra un “rival” de ruta que les va a quitar el pasaje, embistiendo a cuanto se encuentre entre él y su próxima parada, zangoloteando a los pasajeros por toda la unidad sin importarles lo más mínimo si lastiman a alguien, lo importante es demostrar que son los mejores. No quieren dar descuentos a estudiantes o personas de la tercera edad, y si dan los descuentos son solo a un sector no a todos; y no respetan a personas con discapacidad, a pesar de que tienen sus calcomanías, más por requisito que de compromiso, y llevan en esos asientos a sus familiares o amigos o incluso a la novia en turno. Ya de respetar el reglamento mejor ni hablamos, dudo que siquiera lo hayan leído, algo que debería ser básico en un trabajo como éste y que nuestra autoridad debería cerciorarse de que posean dicho conocimiento antes de otorgar las tan preciadas licencias de chofer.

Lo que si debemos de ser conscientes es que este trabajo es muy delicado y con mucha responsabilidad, y ellos no poseen un seguro de salud por parte del patrón (concesionarios) y están arriesgando su vida, muchas veces por su propia culpa, en este trabajo.

En fin, es cierta esa frase de que tenemos lo que nos merecemos, es muy poca la gente que se planta ante un trabajador del volante y exige sus derechos, le pide manejar con precaución y a velocidad moderada, pues corren el riesgo de recibir unas cuantas flores llenas de calificativos inimaginables, y si el quejoso es masculino igual hasta se lleva un par de recuerdos en carne viva. Pero hasta que nos atrevamos a hacer las cosas diferentes cambiaremos.
Si queremos lo mejor demos lo mejor, no hay otra fórmula.

Written by Efrén

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